No existe mejor manera de finalizar la temporada, tal y como lo ha hecho el alevín femenino de primer año, proclamarse CAMPEÓN DE LIGA!!!! “Las panteras”, después de unas inolvidables y vibrantes semifinales contra el Colegio Platero de Marbella, donde consiguieron levantar a medio Colegio para animarles, sobre todo en el partido de vuelta en las pistas del porche donde se llegaron a juntar cerca de 200 personas, se colaban en la final contra el Colegio Salliver de Fuengirola, que tantos problemas les había dado en los dos encuentros disputados en la fase regular. El pabellón de Las Lagunas de Mijas era el escenario elegido por la Federación malagueña para disputar las finales de varias categorías, en donde las nuestras comenzarían su enfrentamiento a las 11:45 del pasado sábado 2 de Junio. Unas gradas abarrotadas creaban la marea azul teresiana, todos con camisetas de las panteras, bombos, bocinas y sobre todo muchas ganas de animar y de aupar a las nuestras hasta la victoria. El encuentro comenzaba con muchos nervios por parte de ambos equipos, pero sobre todo por el lado de las azulonas. La altura de la jugadora más grande de Salliver daba muchos problemas a las nuestras tanto en ataque como en defensa. Los puntos anotados bajo aro, y la intimidación en defensa les daban las primeras ventajas en el marcador, llegándose al final de los primeros 10 minutos con el tanteo de 6-2 en contra. En el segundo periodo las panteras sacaban los dientes, y con una sensacional presión a toda pista ordenada desde el banquillo, conseguían robar numerosos balones que se traducían en canastas rápidas, o nuevas posesiones en ataque. Poco a poco las diferencias iban en aumento, a pesar de los fallos en los tiros libres, llegándose al descanso con el marcador de 12-21, gracias al parcial de 6-19 de este periodo. El descanso servía para concienciar a las nuestras sobre un tema fundamental: “nada estaba decidido aún, aunque se fuera ganando por 9 puntos de diferencia”. El conjunto de Salliver, muy bien estudiado por nuestra entrenadora, es un equipo de segundas partes, y suele mejorar notablemente su rendimiento en los segundos 20 minutos de los partidos. Las panteras se sensibilizaron de ello, y salían a pista con la idea de que no podían recortar las diferencias, y así seguir mandando en el marcador. Por momentos, las de Fuengirola se metían de nuevo en el encuentro, gracias a su mayor facilidad ofensiva, de manera que el tanteo se ajustaba hasta el 20-25, pero nuevamente la defensa se convertía en la clave para recuperar las buenas sensaciones y poner más tierra de por medio entre ambos conjuntos, llegándose al final de este periodo con el marcador de 24-31. Quedaban aún un cuarto de partido, y la tensión se cortaba por momentos en las gradas. La marea azul cada vez animaba con más fuerza, y los cánticos y vítores a favor de las panteras retumbaban en todo el pabellón. Un triple nada más salir a pista aumentaba las distancias, 24-34, y marcaba la diferencia psicológica de los 10 puntos. Salliver, con la necesidad de anotar lo más rápido posible, se precipitaba en ataque, lo que se traducía en numerosos fallos, instantes que aprovechaban las nuestras para poco a poco alejarse en el marcador. De esa manera, y tras dos triples más, se llegaba a la máxima ventaja a lo largo del partido (15 puntos arriba), que dejaba el encuentro prácticamente sentenciado. Unos segundos más tarde se llegaba a la euforia total, cuando el árbitro señalaba el final del partido, que suponía la victoria y ser CAMPEONAS DE MÁLAGA. En las gradas todos gritaban, saltaban, muchos lloraban y se abrazaban, mientras que en la pistas nuestras ganadoras no paraban de saltar en grupo y celebrar aquello por lo que habían luchado durante mucho tiempo. De esta manera la leyenda de las panteras se convertía en realidad. Un grupo de niñas que no ha parado de trabajar todos los días del año, padres que han hecho muchos sacrificios por sus hijas porque saben lo que les ilusiona este deporte, muchos madrugones de fines de semana, muchos kilómetros en desplazamientos para jugar los partidos de la temporada, muchas horas de ilusiones y de sueños que ahora se hacían realidad, muchas horas de trabajo, … era el momento de comprobar que todos los esfuerzos de muchos y muchas han merecido la pena para poder disfrutar de este instante, que quedará grabado en la memoria de estas niñas para el resto de sus vidas. Ya por la tarde en la fiesta del Colegio, las panteras se subían al escenario para agradecer a las familias de todo el Centro en general, y a todos los acompañantes de estos días en particular, el empuje que les han dado para conseguir el trofeo de Campeonas.